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Australia evalúa bloquear Redes Sociales a menores de 16.

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Australia busca soluciones tecnológicas para proteger a menores en Redes Sociales

El Gobierno de Australia está avanzando en la implementación de una ley pionera que busca prohibir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales. Este viernes, se esperan los resultados de un ensayo tecnológico diseñado para identificar los sistemas más viables que permitan cumplir con esta normativa, la cual entrará en vigor el próximo diciembre.

Según un informe de EFE, algunos hallazgos de estas pruebas, que incluyen la evaluación de diversas tecnologías, serán publicados en breve. Las empresas involucradas en el desarrollo de estos mecanismos digitales continuarán trabajando en los próximos meses para perfeccionar los sistemas que impidan la entrada de los menores a estas plataformas.

Australia se posiciona como pionera global al elevar la edad mínima a 16 años. Esta iniciativa supera el baremo de 14 años establecido en España y se suma a medidas similares adoptadas en lugares como Puerto Rico y Nueva York.

Métodos de Verificación y Responsabilidad de las Plataformas

La cadena pública ABC ha revelado que uno de los métodos probados es la estimación facial. Este software, según el medio, ha demostrado una efectividad del 85% en la identificación de rostros de menores, con una precisión de aproximadamente 18 meses para calcular la edad real de una persona.

La ley australiana, cuyo objetivo principal es proteger a niños y adolescentes del acoso y de potenciales problemas de salud mental, prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, incluyendo a aquellos que ya poseen cuentas activas.

Plataformas de gran alcance como Facebook, Instagram (ambas de Meta), Reddit, Snapchat, X y TikTok son las principales responsables de asegurar el cumplimiento de esta nueva normativa. En caso de incumplimiento, estas empresas podrían enfrentar multas significativas, que ascienden hasta los 49.5 millones de dólares australianos (aproximadamente 32.1 millones de dólares estadounidenses). Por otro lado, la ley no establece sanciones para los usuarios o los padres que la infrinjan, y excluye a plataformas de bajo riesgo como YouTube.

En general, las empresas de redes sociales han expresado su oposición a esta regulación. Sus objeciones se centran tanto en el complejo reto tecnológico que implica su implementación como en dudas sobre la legalidad de la normativa. La decisión de Australia marca un precedente significativo en la discusión global sobre la protección de la juventud en el entorno digital.