Cachetón Solís, el que quiere dar clases dentro de ruinas que dejó.
Desde la trinchera editorial de La Extra, convertida ahora en asilo de políticos reciclados y camaleones del sistema, reaparece Luis Guillermo Solís, el expresidente que nos prometió un país sin PAC, pero nos dejó con PAC por partida doble: Pérdida Absoluta de Credibilidad. Ahora, con la seriedad de un prestidigitador en ruinas, pretende hablarnos de seguridad nacional, de institucionalidad, y hasta de espionaje político… cuando su legado es justamente eso: una seguridad nacional carcomida, una DIS sin rumbo, y un país que le perdió la fe al Estado que él dirigió con una sonrisa y cero resultados.
DIS y Diálogo Nacional: La Inacción de Siempre
¿Este es el mismo que nos dice que “la DIS no debe desaparecer sino transformarse“? El mismo que cuando estuvo en el poder no la reformó, no la limpió, no la transparentó, pero ahora quiere que convoquemos a “un diálogo nacional”, el recurso favorito de los inactivos profesionales, para solucionar lo que él nunca tuvo voluntad política de arreglar. ¿Y ahora pretende aleccionar al país como si no fuera corresponsable de la putrefacción institucional que sufrimos?
Luis Guillermo se nos presenta como el nuevo oráculo de la seguridad nacional, el doctor honoris causa del control político, cuando durante su mandato la DIS se mantuvo igual de opaca, pero mucho más inútil, y el narcotráfico avanzó como Pedro por su casa por los puertos, las costas y las mentes de muchos burócratas bien aceitados. Su gestión fue tan eficiente en seguridad como una sombrilla rota en medio de un huracán.
Silencio Diplomático y la Ironía del “Defensor”
Y por favor, no olvidemos que mientras hoy se rasga las vestiduras con el asesinato del opositor nicaragüense en Moravia, durante su mandato su política exterior fue una oda a la cobardía diplomática, incapaz de alzar la voz contra Daniel Ortega, guardando un vergonzoso silencio que solo benefició al régimen vecino.
La ironía es de antología: un expresidente que no reformó nada, que permitió el deterioro de instituciones clave, y que huyó del conflicto político real ahora escribe columnas como si estuviera listo para dirigir el FBI de Costa Rica. ¿De verdad cree que puede darnos lecciones sobre cómo blindar la democracia, cuando en su propio gobierno permitió que se filtrara la mediocridad y la desidia por cada rendija institucional?
El País “Indefenso”: ¿Quién lo Dejó Así?
Claro, nos habla de un país “indefenso”, pero ¿no fue él quien lo dejó sin dientes y sin garra? ¿No fue su gobierno el que “actualizó” al país con promesas vacías, con ministros incapaces y con una institucionalidad que parecía una piñata a punto de romperse? No señor, aquí no hay espacio para la reinvención de su personaje. Usted no es el Gandalf de la seguridad nacional. Es el Mago de Oz de la política tica: mucho humo, mucha pose, y nada detrás del telón.
Y ese cuento de que necesitamos recursos para fortalecer la DIS es cierto, sí. Pero no con discursos ni desde columnas que parecen escritas desde una dimensión paralela, donde Luis Guillermo fue el estadista que Costa Rica nunca tuvo.
POR ANÍBAL NEWMAN
El cachetón Solís quiere reinventarse como defensor de la seguridad nacional. Lástima que nadie se olvida de que fue parte del desastre.

