Entierro de Miguel Uribe sin Petro: Polarización en Colombia.
El dolor y la solemnidad marcaron el último adiós al senador y precandidato presidencial Miguel Uribe, cuyo entierro en Bogotá se realizó en un clima de tensión política y ausencia presidencial. A pedido expreso de su familia, el presidente Gustavo Petro y funcionarios de su gobierno no asistieron a las honras fúnebres, un hecho que subraya la profunda polarización en Colombia. La muerte de Uribe, ocurrida tras un atentado en junio, no solo enluta a sus allegados sino que también revive dolorosos recuerdos de la violencia política que ha marcado la historia del país.
Un Adiós en Medio de la Polarización Política
Familiares, amigos y cientos de seguidores se congregaron para despedir al político de 39 años, considerado el candidato favorito de la derecha para las elecciones presidenciales de 2026. La viuda de Uribe, María Claudia Tarazona, pronunció un emotivo discurso en el que, en medio de la tristeza, hizo una promesa de paz y amor para sus hijos. “Cumpliré mi promesa de darle a Alejandro y a las niñas una vida llena de amor y de felicidad, sin odio y sin rencores”, expresó, reflejando un llamado a la reconciliación en uno de los días más oscuros para el país.
La notable ausencia del presidente Petro, justificada por él mismo en redes sociales para “respetar a la familia” y evitar que el sepelio fuera “tomado por los partidarios del odio”, se convirtió en un tema central de la jornada. Esta decisión, si bien buscaba evitar una confrontación, evidencia la fractura existente entre el gobierno de izquierda y la oposición.
Huérfanos por la Violencia: La Historia se Repite
La trágica muerte de Miguel Uribe tiene un eco particularmente doloroso en su familia. Su padre, Miguel Uribe Londoño, recordó que la guerra ya le había arrebatado a su esposa, la periodista Diana Turbay, secuestrada por órdenes de Pablo Escobar y asesinada durante un operativo de rescate. Treinta y cuatro años después, la violencia se lleva a su hijo, dejando a una nueva generación de huérfanos.
La oposición política ha aprovechado este contexto para movilizar a sus bases, con un llamado a la unidad para las elecciones de 2026. Algunos líderes han señalado a Petro de avivar la polarización del debate público y le han endilgado una “responsabilidad política” en el magnicidio, aunque sin presentar pruebas concretas.
La investigación de este crimen avanza con la captura de seis personas, incluyendo un menor de 15 años. Las autoridades señalan a la disidencia de las FARC conocida como Segunda Marquetalia como la principal sospechosa, lo que añade otra capa de complejidad al caso. En el homenaje a Uribe, se solicitó la ayuda de agencias de inteligencia de países como Estados Unidos, Reino Unido e Israel para esclarecer el asesinato.
Un Evento con Resonancia Internacional
El homenaje al senador Miguel Uribe contó con la presencia de figuras internacionales, incluyendo a Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, y el embajador de ese país en Colombia, John McNamara, así como al senador estadounidense Bernie Moreno. Esta asistencia resalta la relevancia del caso a nivel global y el interés de la comunidad internacional en la estabilidad de Colombia.

