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Alvarado critica posible nombramiento de Gustavo Román en TSE.

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En una versión anterior, este medio (mundoacr.com) publicó por error un video y un artículo sobre las declaraciones del candidato Fabricio Alvarado respecto al posible nombramiento de Gustavo Román Jacobo como magistrado suplente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), presentándolo como un hecho actual (2025). Ofrecemos disculpas por la confusión: este debate tuvo lugar, en realidad, en el año 2023.

A pesar de la inexactitud en la temporalidad, el debate de fondo sobre la exigencia de imparcialidad en los nombramientos del TSE sigue siendo un tema de vital importancia para la democracia costarricense. A continuación, contextualizamos lo ocurrido en 2023 y analizamos por qué sus implicaciones perduran.

La Crítica de 2023: Un “Peligro para la Democracia”

En 2023, el entonces jefe de fracción y candidato presidencial por Nueva República, Fabricio Alvarado, expresó su profunda preocupación y oposición al posible nombramiento de Gustavo Román Jacobo, en ese momento, asesor político del Tribunal, como magistrado suplente del TSE por parte de la Corte Suprema de Justicia.

La esencia de la crítica de Alvarado se centró en la supuesta falta de imparcialidad de Román, basándose en su militancia ideológica y sus publicaciones en redes sociales.

“El árbitro tiene que ser imparcial. Con gran preocupación me enteré de que [en 2023] los magistrados de la Corte Suprema de Justicia podrían nombrar como magistrado suplente del Tribunal Supremo de Elecciones a nada más y nada menos que Gustavo Román Jacobo”, señaló Alvarado en aquel momento.

Los Argumentos sobre la Falta de Neutralidad

El líder de Nueva República sostuvo que un magistrado del TSE debe ser imparcial y sereno, y nunca mostrar preferencia política o ideológica, algo que, según él, Román no cumplía. Los argumentos específicos de 2023 fueron contundentes:

  • Afín al PAC: Alvarado indicó que Román Jacobo ha sido “claramente afín a las ideologías que el PAC aplicó durante sus dos desastrosos gobiernos”.
  • Animadversión Política: Manifestó que el funcionario mostraba “clara animadversión, oposición a algunos actores políticos” y que se dedicaba a “tirarle basura a todo aquel cuya ideología él no comparte”.
  • Lenguaje Ofensivo: El candidato calificó los comentarios de Román como “llenos muchas veces de odio religioso, llegando a tratar de borregos a quienes escogen una opción política conforme a sus convicciones y valores” y de “imbéciles a quienes manifiestan posturas políticas y de valores con las que no está de acuerdo”.

Para Alvarado, “un tipo que recurre al insulto… no merece la más mínima consideración para ostentar un cargo que requiere de madurez, sensatez, prudencia y neutralidad”.

El Impacto en la Confianza Institucional

La principal advertencia de Fabricio Alvarado en 2023 no solo fue contra la persona, sino sobre el efecto en la institución garante de la democracia costarricense.

El candidato advirtió que nombrar a Román, un asesor político “militante y con color”, “hiere la confianza en un árbitro que se sabe no será imparcial”. Según Alvarado, el TSE es históricamente una de las instituciones de mayor credibilidad, pero que su confianza ha venido disminuyendo, y una designación como la del señor Román “sería acelerar esa caída”.

“Si eso pasa, la democracia muere. Un árbitro tiene que ser imparcial y Román no lo es”, concluyó el legislador en ese momento.

El cuestionamiento que perdura en el tiempo

Aunque el hecho ocurrió en 2023, la controversia sobre el posible nombramiento de Gustavo Román Jacobo en el TSE sirve como un importante recordatorio de la fragilidad de la confianza en las instituciones.

Independientemente de la persona o el momento político, la preocupación de Fabricio Alvarado en 2023 subraya una regla de oro en la administración de justicia electoral: la percepción pública de la neutralidad es casi tan importante como la neutralidad misma.

Para el costarricense, el TSE debe ser un bastión de imparcialidad. La pregunta que se mantiene en 2025, a la luz de este precedente de hace dos años, es: ¿Están las autoridades de la Corte Plena considerando de forma prioritaria la discreción, la madurez, la sensatez y la prudencia al elegir a los candidatos a magistrados suplentes? La democracia demanda un árbitro en quien la ciudadanía pueda confiar plenamente, sin sombra de color político o ideológico.

Artículo erróneo.

“Agradecemos profundamente a este usuario por señalar nuestro error. En mundoacr.com, no tememos a la crítica ni a la exposición de nuestras equivocaciones. Por ello, mantenemos visible el artículo erróneo y esta evidencia, demostrando que asumimos nuestra responsabilidad y que nuestra única agenda es la transparencia. No dejamos argumentos para el ataque, pues exponemos y afrontamos nuestro error de frente.”

Alvarado critica posible nombramiento de Gustavo Román en TSE.

El candidato presidencial por el partido Nueva República, Fabricio Alvarado, expresó su preocupación y oposición al posible nombramiento de Gustavo Román Jacobo como magistrado suplente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) por parte de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Alvarado afirmó en una declaración que Román Jacobo, quien es asesor político del Tribunal, carece de la imparcialidad requerida para el cargo debido a su supuesta militancia ideológica y sus publicaciones en redes sociales.

Argumentos sobre la falta de imparcialidad

El candidato sostuvo que un magistrado del TSE debe ser imparcial y sereno, y nunca mostrar preferencia política o ideológica en redes sociales o en su vida personal.

Alvarado indicó que Gustavo Román se ha dedicado a “tirarle basura a todo aquel cuya ideología él no comparte” y añadió que ha sido “claramente afín a las ideologías que el PAC aplicó durante sus dos desastrosos gobiernos”.

El líder de Nueva República señaló que Román Jacobo manifiesta “clara animadversión, oposición a algunos actores políticos”. El candidato calificó sus comentarios como “llenos muchas veces de odio religioso, llegando a tratar de borregos a quienes escogen una opción política conforme a sus convicciones y valores” y de “imbéciles a quienes manifiestan posturas políticas y de valores con las que no está de acuerdo”.

Advertencia sobre la confianza institucional

Fabricio Alvarado advirtió que, si bien el Tribunal de Elecciones puede convivir con un asesor político “militante y con color”, nombrarlo magistrado “hiere la confianza en un árbitro que se sabe no será imparcial”.

El candidato instó a los magistrados de la Corte Plena a considerar a otros candidatos “que nunca han mostrado apasionamiento en sus posiciones, sino una sana discreción”, señalando que para el cargo se necesita imparcialidad, madurez, sensatez y prudencia.

Según Alvarado, el TSE es una de las instituciones de mayor credibilidad cuya confianza ha venido disminuyendo. Él aseguró que la designación del señor Román “sería acelerar esa caída”.