EE. UU. reemplaza tecnología Huawei en Panamá.
El Gobierno de Estados Unidos ha iniciado una significativa estrategia en Panamá que implica el reemplazo de torres de comunicaciones instaladas por la compañía china Huawei en 13 puntos estratégicos del país. Esta iniciativa, que utilizará “tecnología segura” de origen estadounidense, busca “contrarrestar la maligna influencia” del gigante asiático en el hemisferio, según un comunicado emitido por la Embajada estadounidense en Panamá.
El proyecto, valorado en 8 millones de dólares, será financiado íntegramente con recursos de Estados Unidos y se ejecutará en colaboración con el Ministerio de Seguridad Pública de Panamá. Además del reemplazo de la infraestructura existente, el plan contempla la adición de siete nuevas torres de comunicación en cuatro provincias, lo que expandirá significativamente la cobertura de la red.
La Embajada estadounidense estima que, una vez completado el proyecto en aproximadamente dos años, las instituciones de seguridad panameñas tendrán la capacidad de controlar y administrar sus propios sistemas de telecomunicaciones. Se espera que esto fortalezca la seguridad compartida entre ambos países y refuerce la relación bilateral. Según la Casa Blanca, esta iniciativa del gobierno del presidente Donald Trump “reafirma su apoyo a los estamentos de seguridad panameños, potenciando su capacidad para combatir el tráfico de drogas y armas, el tráfico de personas y otras formas de crimen organizado”, al tiempo que protege la seguridad nacional de los países de la región “de la amenaza del Partido Comunista Chino”.
La Disputa por la Influencia en un Escenario Regional
Esta acción en Panamá se inscribe en una disputa a gran escala entre Estados Unidos y China por la influencia global, con un enfoque particular en América Latina. Desde su regreso al poder, el presidente Trump ha buscado ejercer una influencia determinante en Panamá. Este interés se ha visto alimentado por acusaciones sobre un supuesto control chino del Canal de Panamá, una versión que ha sido desmentida reiteradamente por autoridades chinas y panameñas. Sin embargo, esta narrativa ha sido utilizada por el mandatario estadounidense para amenazar con retomar el control del paso transoceánico por los medios que estime convenientes.
En un desarrollo reciente, tras una visita del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, el presidente panameño José Raúl Mulino anunció que su país no renovaría su participación en la iniciativa de la Franja y la Ruta, promovida por Pekín. Paralelamente, Estados Unidos ha ejercido presión para que la compañía hongkonesa CK Hutchison Holdings venda dos puertos estratégicos sobre el Canal de Panamá a la firma estadounidense BlackRock.
En un ámbito más general, la administración Trump ha mantenido una intensa “guerra de aranceles” con China. Esta disputa comercial, que en su punto más álgido vio a EE. UU. imponer tasas del 145 % contra productos chinos y a la nación asiática responder con gravámenes del 125 % a las mercancías estadounidenses, se encuentra actualmente en fase de revisión final tras negociaciones directas entre ambas potencias.
¿Considera que esta acción en Panamá podría marcar un precedente para futuras intervenciones de EE. UU. en infraestructuras clave de otros países latinoamericanos con presencia china?

