Jiménez presenta denuncia contra el puesto por Dios, Carlo Díaz
Escalada Judicial: Gilbert Jiménez en Confrontación Directa con Carlo Díaz
Un nuevo capítulo de tensión se ha abierto en el ámbito judicial y político de Costa Rica. El diputado independiente Gilbert Jiménez ha oficializado una denuncia penal contra el Fiscal General, Carlo Díaz. Esta acción legal surge como respuesta a una investigación que el propio Díaz instruyó al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) iniciar contra el legislador.
El motivo de la controversia es un reciente contacto que Jiménez mantuvo con la pareja de un abogado cuya figura está ligada a Celso Gamboa Sánchez, un exministro actualmente en proceso de extradición a Estados Unidos por cargos de tráfico internacional de drogas.
Desde su espacio de control político, el diputado Jiménez no dudó en expresar su firme postura: “El día de hoy he presentado denuncia formal ante los Tribunales de Justicia, con el número 7707-2025, denunciando al señor Carlo Díaz”. Dirigiéndose directamente al Fiscal General, Jiménez añadió: “Señor Fiscal General, yo creo que uno tiene que tener un poquito de dignidad y señoría. No dejarse ir por ese tipo de mentiras y, mucho menos, ceder a presiones de esa índole que nada ayudan a la institucionalidad”.
El legislador defendió su accionar, minimizando el encuentro que desató la polémica. “Ahora resulta que no puedo saludar a una persona conocida”, manifestó, insistiendo en que su interacción se limitó a un simple saludo.
El Corazón del Caso: Un Encuentro en un Restaurante
La cadena de eventos que llevó a esta denuncia inició con una publicación del medio Portavoz este lunes. Dicho reporte reveló que el diputado Jiménez se había reunido con una mujer. Esta persona mantiene una relación sentimental con el abogado Agustín Corrales Chavarría, conocido por ser socio de Celso Gamboa y mencionado en expedientes penales vinculados a actividades de narcotráfico.
El encuentro, que ahora está bajo el escrutinio de las autoridades, tuvo lugar en el restaurante Hacienda Salitrillos, en Aserrí. Curiosamente, este local es propiedad del mismo abogado Corrales.
Demanda de Transparencia y la Firmeza del Diputado
La situación ha resonado en el Plenario Legislativo. Varios diputados, miembros de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, presentaron una moción para que Jiménez brindara explicaciones detalladas sobre lo ocurrido. En la audiencia correspondiente, el legislador sostuvo su versión: la mujer era una conocida, le compartió una situación personal y su interacción duró, según su relato, apenas tres minutos.
A pesar de las solicitudes de algunos de sus colegas para que dejara la presidencia de la comisión legislativa, Jiménez fue enfático en su decisión de mantenerse en el cargo. “Jamás voy a aceptar que se me juzgue, que se me venga a sentenciar y que se presuma una situación irregular donde no la hay”, declaró. El diputado argumentó que ceder a esa petición podría interpretarse como un indicio de culpabilidad o de algo que ocultar. “Y yo no tengo que ver, ni mucho menos. Y seguiré en la presidencia (de la comisión) como corresponda”, concluyó, reafirmando su postura de no dimitir.

