Asesora de Claudia Dobles niega que Hamás sea terrorista.
Asesora de Claudia Dobles niega que Hamás sea terrorista y desata cuestionamientos sobre el criterio ideológico de su equipo.
La asesora ad honorem de la diputada Claudia Dobles, Mia Fink Uleth, quedó bajo escrutinio público luego de afirmar en redes sociales que Hamás “no es terrorista” y de defender su legitimidad como fuerza política en Gaza.
En el video, Fink sostiene que Hamás ha sido incorrectamente catalogado como organización terrorista por ciertos sectores y argumenta que se trata de una fuerza política legítima por haber llegado al poder mediante elecciones.
La declaración no pasó inadvertida por una razón de fondo: Hamás no es una agrupación cualquiera dentro del debate internacional.
La organización ha sido catalogada formalmente como grupo terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Japón y otros actores internacionales, debido a un largo historial de atentados, ataques armados contra población civil, atentados suicidas, toma de rehenes y operaciones violentas reivindicadas en nombre de su lucha contra Israel.
Su ataque del 7 de octubre de 2023, uno de los episodios más sangrientos del conflicto reciente, dejó más de mil muertos y cientos de secuestrados, según reportes internacionales, reactivando el debate global sobre la naturaleza del grupo y sus métodos.
En ese contexto, negar públicamente que Hamás sea terrorista no constituye una simple opinión periférica sobre geopolítica.
Es una postura ideológica de alto voltaje político.
Y cuando esa postura proviene de una persona incorporada al equipo de asesoría de una diputada de la República, el asunto trasciende lo personal.
Porque más allá de que Claudia Dobles no haya emitido esa afirmación directamente, las figuras públicas también son evaluadas por el tipo de perfiles, criterios y visiones ideológicas que deciden incorporar a sus equipos de trabajo.
La controversia, por tanto, no se limita a lo que piensa Mia Fink sobre Medio Oriente.
También abre una pregunta más amplia sobre el juicio político detrás de integrar al entorno legislativo a una asesora que relativiza o rechaza la clasificación terrorista de una organización señalada internacionalmente por ataques contra civiles.
Esto no significa asumir automáticamente que Dobles comparte cada una de las opiniones de sus colaboradores.
Pero sí significa que la ciudadanía tiene derecho a preguntarse qué revela sobre una figura política el tipo de voces que decide rodearla y legitimar dentro de su estructura de asesoría.
En política, los equipos también hablan.
Hablan de prioridades.
Hablan de filtros.
Hablan de tolerancias ideológicas.
Y cuando una diputada incorpora a su círculo a una asesora con posturas de esta naturaleza sobre una organización como Hamás, resulta inevitable que surjan cuestionamientos sobre el tipo de visión política e ideológica que considera aceptable dentro de su proyecto.
Hasta el momento, Claudia Dobles no ha aclarado públicamente si respalda, rechaza o se distancia de las declaraciones de su asesora.

