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Costa Rica lidera la región, pero el informe deja alertas.

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Costa Rica obtuvo el mejor puntaje de Centroamérica frente al comercio ilícito, aunque el informe señala fallas en controles, aduanas y supervisión.

POR MUNDO ACR | Los números también necesitan contexto.

Costa Rica aparece en el primer lugar de Centroamérica en una nueva evaluación sobre comercio ilícito.

El dato suena positivo, pero el resto del informe obliga a mirarlo con más cuidado.

El país obtuvo 51,2 puntos en el Índice de Comercio Ilícito utilizado por la Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito, conocida como TRACIT, y superó al resto de naciones centroamericanas.

Fuera de la región, la posición es distinta.

Costa Rica ocupa el puesto 68 entre 158 economías evaluadas.

El país sale mejor que sus vecinos, aunque el mismo documento señala fallas importantes en controles, vigilancia del mercado y supervisión de las cadenas por donde circulan los productos.

Ser primero en Centroamérica no significa tener el problema resuelto

El informe reconoce que Costa Rica cuenta con marcos legales e institucionales relativamente sólidos. También señala que una economía formal más robusta ayuda a reducir la demanda de bienes ilícitos frente a otros países de Centroamérica.

Eso explica parte del primer lugar regional.

Pero las reglas no siempre alcanzan.

TRACIT identifica debilidades en los controles aduaneros y en la supervisión de la cadena de suministro. También señala una vigilancia gubernamental fragmentada que deja espacios para que productos ilícitos o falsificados circulen junto a mercancías legales.

Por eso, el primer lugar regional no cuenta toda la historia.

Centroamérica obtuvo un promedio de 43,7 puntos.

Costa Rica alcanzó 51,2.

Hay una diferencia clara frente a la región. También quedan problemas importantes por resolver dentro del país.

Falsificaciones y economía sumergida siguen pesando

El informe recoge una estimación según la cual el comercio de productos falsificados representa alrededor del 2% del producto interno bruto de Costa Rica.

Además, sitúa la economía sumergida cerca del 24% del PIB.

El comercio ilícito no se limita al contrabando visible.

También puede mezclarse con cadenas legales de distribución y llegar al mercado junto a productos legítimos.

Según la evaluación, las debilidades en aduanas, la supervisión fragmentada y una capacidad limitada de control abren espacios que pueden ser aprovechados por redes criminales organizadas.

Costa Rica no aparece señalada por carecer completamente de leyes.

El problema identificado por TRACIT está en la aplicación de los controles y en la vigilancia de toda la cadena de suministro.

Tener reglas es una parte.

Lograr que funcionen en cada punto por donde pasa un producto es otra.

¿Qué mide realmente este índice?.

El índice no mide únicamente decomisos ni la cantidad de mercancía ilegal encontrada en un país.

La evaluación estudia 158 economías mediante seis categorías y 37 indicadores relacionados con el entorno económico, las regulaciones, la capacidad de control, las aduanas, las fronteras y las cadenas de suministro.

El resultado busca mostrar qué tan preparado está un país para enfrentar distintas formas de comercio ilícito.

También conviene conocer quién realiza la evaluación.

TRACIT es una organización independiente, no gubernamental y sin fines de lucro que trabaja sobre los efectos económicos y sociales del comercio ilícito.

No es una agencia de Naciones Unidas ni una institución del Gobierno de Costa Rica.

El comercio ilícito va mucho más allá del contrabando.

El informe incluye productos falsificados, mercancías sujetas a impuestos que ingresan por vías ilegales, productos farmacéuticos ilícitos y delitos ambientales como la tala y la minería ilegal.

En Centroamérica aparece además otra dificultad: la región funciona como corredor de tránsito para distintas actividades ilícitas.

Eso obliga a mirar el problema más allá de las fronteras de cada país.

Entre las recomendaciones planteadas por TRACIT están mejorar la cooperación entre naciones vecinas, reforzar los controles aduaneros mediante capacitación y tecnología, proteger mejor las cadenas de suministro y facilitar la formalización de trabajadores y empresas.

Costa Rica encabeza la región, pero todavía tiene brechas por cerrar.

Costa Rica sí ocupa el primer lugar de Centroamérica en esta evaluación.

El dato es real.

También lo son las advertencias del informe.

El puesto 68 a nivel mundial, las estimaciones sobre productos falsificados y economía sumergida y las fallas señaladas en supervisión y control muestran que el liderazgo regional no equivale a tener el comercio ilícito bajo control.

El país parte de una mejor posición que sus vecinos centroamericanos.

Pero el propio informe advierte que todavía existen espacios que permiten que productos ilícitos circulen junto a mercancías legales.

El primer lugar regional cuenta una parte de la historia.

Los problemas pendientes cuentan la otra.

¿Qué opinás sobre estos datos?.

En MUNDO ACR revisamos qué hay detrás de los números para que cada lector pueda entender qué dicen realmente y formar su propio criterio.

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