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Presidenta Laura Fernández anuncia decisión sobre el acuerdo Transpacífico y la salida de Indiana Trejos

Fernández destituye a Indiana Trejos y frena Transpacífico

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POR MUNDO ACR «Un acuerdo puede prometer nuevos mercados. Lo que debe quedar claro es quién conocía sus condiciones y quién tendrá que enfrentar sus consecuencias».

Un acuerdo negociado durante el gobierno de Rodrigo Chaves terminó detenido por su sucesora. La presidenta alega falta de transparencia; Comercio Exterior había defendido públicamente el proceso.

En mayo, Costa Rica anunció que había concluido las negociaciones sustantivas para incorporarse a uno de los mayores bloques comerciales del mundo. Cinco meses después, la presidenta Laura Fernández ordenó que ese acuerdo no se firme.

La decisión también le costó el puesto a Indiana Trejos, ministra de Comercio Exterior y una de las funcionarias que había defendido la negociación.

Fernández comunicó ambas decisiones este miércoles 28 de octubre. En su mensaje sostuvo que el contenido completo del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) no había llegado a los sectores productivos involucrados, pese a las instrucciones que, según afirmó, dio a Trejos.

La presidenta ordenó archivar el proceso de incorporación al acuerdo y anunció medidas de apoyo para productores nacionales. No presentó en ese mensaje un calendario ni un presupuesto para ejecutar esas medidas.

El acuerdo que cambió de destino

El 6 de mayo, el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) comunicó que Costa Rica y los miembros del CPTPP habían alcanzado un entendimiento sobre los elementos sustantivos de la incorporación del país.

La negociación venía desarrollándose durante la administración de Rodrigo Chaves. El anuncio fue presentado por Comex como un avance para diversificar mercados y atraer inversión.

El bloque reúne a 12 países y representa un mercado aproximado de 600 millones de consumidores.

Para Costa Rica, una de las principales oportunidades era mejorar el acceso a Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunéi y Vietnam, países con los que no mantiene tratados de libre comercio.

Pero el proceso no había terminado. Faltaba completar la revisión jurídica del protocolo de incorporación, firmarlo y someterlo a aprobación legislativa, según la información oficial de Comex sobre el acuerdo Transpacífico.

Costa Rica todavía no era miembro del CPTPP cuando Fernández decidió detener su ingreso.

El cambio es significativo porque no se trata de una negociación heredada de un gobierno adversario. El acuerdo había avanzado durante la administración de Chaves, políticamente cercana a la actual presidenta, y Trejos había participado en ese proceso antes de asumir como ministra.

La transparencia que ambas partes describen de manera distinta

Fernández explicó que había pedido compartir íntegramente la información del acuerdo con los sectores involucrados.

Aseguró que eso no ocurrió y que no podía comprometer el futuro de productores nacionales sin que conocieran las condiciones bajo las cuales tendrían que competir.

Sin embargo, antes de su destitución, Trejos había defendido una versión diferente.

El 13 de octubre, durante una comparecencia legislativa, sostuvo que Comex había desarrollado un proceso de consultas con sectores productivos. La institución reportó 156 consultas y defendió los mecanismos utilizados para informar sobre la negociación.

Trejos también explicó que las condiciones negociadas con los países miembros habían quedado cerradas en mayo y que las conversaciones posteriores no permitirían renegociarlas.

La diferencia entre ambas posiciones no es simplemente si hubo reuniones.

La presidenta cuestiona que los sectores recibieran íntegramente la información necesaria para conocer los compromisos asumidos. Comex, por su parte, defendía la existencia de consultas y espacios de participación.

Una cosa no demuestra automáticamente la otra.

Para establecer qué información se entregó, a quiénes y en qué fechas, haría falta examinar los documentos y comunicaciones del proceso.

Fernández resolvió el desacuerdo político y administrativo retirando a Trejos del cargo y ordenando detener la firma.

¿Quiénes podían ganar y quiénes temían perder?

El CPTPP ofrecía oportunidades para empresas interesadas en exportar hacia nuevos mercados.

Al mismo tiempo, distintos sectores agropecuarios habían expresado preocupación por las condiciones de competencia que podrían enfrentar ante productos importados.

La presidenta mencionó especialmente a ganaderos, productores de leche y pequeños y medianos agricultores.

Su preocupación se concentró en quienes abastecen el mercado nacional y podrían verse afectados por una mayor apertura comercial.

La discusión tenía consecuencias diferentes según la actividad productiva. Una empresa exportadora podía encontrar oportunidades en mejores condiciones de acceso al exterior, mientras un productor nacional podía enfrentar mayor competencia dentro del país.

Eso tampoco significa que todos los productores compartieran la misma posición ni que los beneficios y riesgos fueran idénticos para cada actividad.

La decisión presidencial detiene la incorporación al acuerdo, pero no resuelve por sí misma los problemas de competitividad que enfrentan los sectores agropecuarios.

La promesa que ahora deberá cumplirse

Fernández anunció que su Gobierno impulsará una agenda de acompañamiento al productor agropecuario nacional no exportador.

Entre las medidas mencionó el fortalecimiento del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), con el objetivo de aumentar las compras públicas a ganaderos y agricultores.

También prometió apoyar la comercialización de productos y combatir el contrabando y el comercio ilícito.

La mandataria insistió en que continuará defendiendo el libre mercado, la inversión extranjera y las exportaciones.

Su decisión, por tanto, no fue presentada como un abandono de la apertura comercial, sino como un rechazo a las condiciones en que se había desarrollado este proceso.

Queda pendiente conocer cómo se ejecutará el apoyo anunciado, cuánto costará y qué resultados concretos espera alcanzar el Gobierno.

De una negociación cerrada a una decisión presidencial

En mayo, Comex anunciaba oportunidades comerciales y preparaba los pasos jurídicos para la incorporación de Costa Rica al CPTPP.

En octubre, Fernández cuestionó el acceso a la información, destituyó a la ministra responsable y ordenó que el tratado no se firme.

La presidenta tomó una decisión política sobre el futuro del acuerdo. La documentación disponible también muestra que Comex había defendido el proceso de consultas.

Lo que todavía no está establecido es si la información entregada a los sectores cumplía con el nivel de transparencia que ahora exige la mandataria.

El Transpacífico quedó detenido por orden presidencial.

Para los productores nacionales, la siguiente noticia ya no será otra declaración sobre el tratado, sino cuándo empezarán a llegar los apoyos prometidos y cómo podrán comprobarse sus resultados.

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